El
medicamento más común que se utiliza
para inducir la ovulación es el citrato de
clomifeno. Los resultados muestran que cuatro de
cada cinco mujeres
que reciben clomifeno logran ovular, pero sólo
una de cada tres, aproximadamente, se embaraza. El
clomifeno
puede ocasionar un espesamiento del moco cervical.
Una prueba pos-coito puede revelar al médico
el grado de sobrevivencia de los espermatozoides en
el tracto
genital.
¿Qué
es?
El citrato de clomifeno estimula al cuerpo a liberar
FSH y LH, las hormonas necesarias para la ovulación.
Esta droga actúa como un anti-estrógeno,
convenciendo a tu organismo, que tu nivel de estrógenos
es bajo. En respuesta, tu organismo liberará
las hormonas necesarias que estimulan al folículo
a crecer.
El Clomifeno puede causar que tu organismo produzca
dos o tres veces su cantidad normal de estrógeno.
El Clomifeno no estimula directamente la ovulación,
pero en cambio hace que la secuencia de eventos que
rodean la ovulación sean más normales.
¿Para
quién es esto?
Generalmente el citrato de clomifeno es el primer
tratamiento de fertilidad que se hace en las mujeres
que no ovulan o sólo ovulan infrecuentemente
pero que tienen producción normal de estrógeno.
Casi para todas, las que buscan fertilidad, el tratamiento
comienza aquí. Pero algunos diagnósticos
específicos para el uso del citrato de clomifeno
incluyen el síndrome de ovario poliquístico
(SOP) y la amenorrea pos-anticoncepción oral.
El citrato de clomifeno es en principalmente recetado
para los desórdenes de la ovulación.
Porque ayuda a que tu organismo libere gonadotropinas,
es a menudo usado como una primera etapa de tratamiento.
Si hay dificultad de quedar embarazada, su doctor
usará clomifeno antes de empezar los exámenes.
Efectos
secundarios
Se han reportado efectos secundarios con el clomifeno,
principalmente, bochornos, molestias abdominales
y
crecimiento ovárico normal. Cuando se induce la ovulación
con medicamentos para la infertilidad, se corre
el
riesgo de un embarazo múltiple. En la concepción
natural no asistida el riesgo es de aproximadamente
uno en ochenta; en la ovulación inducida es
de aproximadamente uno en veinte. Los medicamentos
para la infertilidad no aumentan el riesgo de defectos
de nacimiento.