| En
todas las áreas de la medicina para poder entender
la enfermedad, es decir lo anormal, primero se tiene
que conocer lo normal. El campo de la infertilidad no
es la excepción, por eso revisaremos cómo
están formados y cómo funcionan los aparatos
reproductores masculinos y femeninos.
Aparato reproductor
masculino
Se compone de testículos, epidídimo,
conductos deferentes, vesículas seminales, próstata
y uretra. Los testículos reciben desde el cerebro
la información para su funcionamiento. El hipotálamo
y la hipófisis son glándulas encefálicas
que interactúan entre sí para producir
y enviar al testículo la hormona folículo
estimulante (FSH) y la luteinizante (LH), conocidas
como gonadotropinas hipofisiarias. Estas actúan
específicamente en las células de Leyding
en el testículo para realizar dos importantes
funciones: formación de espermatozoides y producción
de testosterona, que es la hormona masculina que interviene
en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios
(aparición de vello, disposición de grasa
en el cuerpo, desarrollo muscular, tono de voz, etc.)
y en la producción de espermios. En los testículos
se encuentran enrollados los túbulos seminíferos,
en los que durante dos meses se realiza la formación
de espermatozoides a partir de las células madre.
El espermatozoide en proceso de formación es
vertido al túbulo seminífero a través
del cual es transportado hasta el epidídimo,
donde termina su formación.
Durante
la relación sexual, en el momento de la eyaculación,
los espermatozoides son mezclados con el líquido
seminal producido en las vesículas seminales
y con la secreción prostática para formar
el semen que es vertido al exterior a través
de la uretra para depositarlo en el fondo de la vagina.
El volumen normal de semen es de 1,5 a 5 cc y puede
contener de 20 a 200 millones de espermatozoides. Se
considera correcto que de estos se muevan adecuadamente
40% y tengan una apariencia normal. El semen tiene
una consistencia viscosa al momento de ser eyaculado
pero la temperatura de la vagina hace que se transforme
en liquido.
Aparato reproductor femenino
Está formado
por órganos externos e internos. Los primeros
son vagina y vulva, mientras que los segundos son útero
o matriz, trompas de Falopio y ovarios que se encuentran
en la cavidad pélvica. En los ovarios se localizan
los folículos primordiales, que en su momento,
por un estimulo hormonal desde la hipófisis,
dan paso a la formación de folículos
primarios que siguen desarrollándose hasta que
sólo uno llega a ser un folículo de “de
Graaf”, estructura muy importante porque en su
interior se desarrolla la célula geminal de
la mujer, conocida como óvulo o gameto femenino.
En un embarazo, si el feto es femenino, alrededor de
la semana 22 de gestación, los ovarios cuentan
con aproximadamente seis a siete millones de folículos
primordiales. A partir de ese momento se inicia una
disminución natural y fisiológica en
el número de folículos primordiales,
de manera que al nacimiento se cuenta con uno a dos
millones. Los que desaparecen ya no se recuperan y
potencialmente cada uno de los que queda puede dar
lugar a la formación de un óvulo.
Desde el nacimiento hasta la pubertad,
que es el momento en el cuál se inicia la ovulación,
continúa la disminución en el número
de folículos primordiales hasta llegar a 450.000.
Entonces, cada mes, el ovario selecciona de 8 a 20 folículos
para desarrollarse y sólo uno, en la mayoría
de los casos, puede formar un folículo maduro.
El resto detiene su crecimiento por la acción
de la hormona inhibina. Así, entre los 35 y 43
años de edad, en promedio, se consume toda la
carga folicular del ovario hasta agotarse, con lo que
termina la etapa fértil de la mujer y se da paso
a la menopausia.
Las trompas de Falopio se encuentran
conectadas por un extremo al útero y por el
otro abrazan al ovario en espera de la ovulación
y así poder capturar el óvulo en su interior.
Están formadas por los siguientes segmentos:
el primero de ellos es el intramural, que se encuentra
en la pared del útero y mide aproximadamente
1 cm de longitud y 1mm de diámetro. El siguiente
segmento es el istmo, que mide aproximadamente de 3
a 4 cm y tiene un diámetro promedio de 3 a 4
mm. A continuación viene la porción ampular,
que es la mas larga y ancha de la trompa ya que mide
6 cm y tiene un diámetro de 7 mm. Finalmente
está la estructura que se encarga de llegar
a la superficie del ovario en el momento justo de la
ovulación y que se llama fimbria.
La trompa no es un tubo recto, sino
que es un órgano con movilidad y funcionalidad.
En su interior existe una mucosa conocida como endosalpinx,
formada por canales o surcos llamados pliegues que recorren
la trompa a todo lo largo y sirven de guía para
el viaje de espermatozoides. También cuentan
en su interior con pequeños filamentos que permiten
el viaje del óvulo y posteriormente el embrión,
en sentido inverso al recorrido de los espermatozoides,
hacia la cavidad uterina.
El útero está formado
por una capa externa, que se conoce como serosa, la
capa muscular al medio, que le permite crecer y estirarse
durante el embarazo y, en su interior, una mucosa muy
importante que se conoce como endometrio. En el útero
se distinguen tres porciones: fondo, cuerpo, que forma
básicamente la cavidad uterina y cervix, la parte
que comunica al útero con la vagina. El cervix
o cuello uterino tiene en su interior unas criptas en
las cuales existen glándulas productoras de moco.
En época de ovulación, éste permite
el paso de los espermatozoides a través del cuello
y es aquí donde cumplen con una importante función
conocida como capacitación, que consiste en adquirir
movilidad para su ascenso. Además, se inicia
en la cabeza del espermatozoide un proceso de activación
de enzimas que, posteriormente, al entrar en contacto
con el óvulo, le permiten hacer un orificio en
la pared del mismo para lograr la fertilización.
Finalmente están los órganos
externos, vulva y vagina, que comunican lo interno
con el exterior y permiten la penetración del
pene durante la relación sexual para recibir
el semen eyaculado en el fondo de la vagina. Cabe mencionar
que esta cuenta con un pH ácido producto de
la liberación de ácido láctico
por organismos que en éstas condiciones se consideran
flora normal: los lactobacilos o bacilos de Döderlein.
El pH ácido tiene como función impedir
el crecimiento de bacterias potágenas (que pueden
causar enfermedad) en la vagina sin impedir el paso
del espermatozoide.
Ciclo menstrual ovulación
El
ciclo menstrual dura en promedio 28 días, aunque
puede variar algunos días (±7 días
de manera normal. Aproximadamente 14 (±2 días)
antes de la mesntruación) ocurre la ovulación,
que divide al ciclo en una parte estrogénica
y una parte progestacional. Al inicio del ciclo, al
igual que como sucede en el varón, el hipotálamo
y la hipósifis interactúan para producir
y liberar las hormonas gonadotrópicas hipofisiarias (FSH
y LH). La hormona folículo - estimulante
(FHS) actúa directamente en el ovario desarrollando
folículos primordiales, aunque sólo
llega uno hasta la etapa de folículo maduro.
Es en esta etapa en donde se produce preferentemente
la hormona femenina estradiol, que actúa en
el endometrio y permite su crecimiento,
desarrollo de glándulas y vasos sanguíneos
lo que se completará en la segunda fase (lútea)
durante la cual el endometrio se prepara para anidar
al embrión. Esta fase estrogénica dura
entre 7 a 21 días y termina con la ovulación.
La ovulación es el proceso
en el cual un folículo ya maduro lleno de líquido
folicular y la célula geminal (óvulo),
que llega a medir de 18 a 22 mm, por efecto de la hormona
luteinizante (LH), presenta una rotura en su pared
y su contenido sale al exterior para ser capturado
por la trompa de Falopio. Esta etapa dura de uno a
cinco minutos. Puede llegar a ocasionar ligero dolor
tipo cólico conocido como dolor de ovulación.
Las células que se quedan en el ovario dan paso
a la formación del cuerpo lúteo, responsable
de la producción de progesterona que prepara
al endometrio para recibir e implantar al embrión.
Si en el momento de la ovulación
se tiene relación sexual sin método anticonceptivo
en uso, los espermatozoides, una vez que son liberados
en la vagina, inician la carrera ascendente por el útero
(siendo capacitados en el cervix) hasta llegar al tercio
de la trompa más lejos del útero, lugar
donde se ponen en contacto con el óvulo para
tratar de realizar la fertilización. El óvulo
ya fertilizado, ahora huevo y luego embrión,
inicia aquí la migración hasta la cavidad
uterina, proceso que dura alrededor de tres a cuatro
días. Posteriormente se mantiene ahí durante
otro lapso similar y finalmente busca un sitio ideal
en el endometrio para tratar de implantarse (embarazo)
y continuar su desarrollo.
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