Es
una enfermedad en la que el tejido uterino se encuentra
fuera del útero para localizarse en ovarios,
trompas, intestino, vejiga, peritoneo y, en ocasiones,
en órganos más distantes como los pulmones.
La endometriosis puede ocurrir en toda mujer con
menstruación, incluso en las más jóvenes.
Existe una amplia relación entre esta enfermedad
y la infertilidad, ya que se menciona que 10% de
las mujeres lo padecen y 35 % de las infértiles
lo presentan. Aunque existen múltiples teorías
al respecto, todavía no está del todo
claro cómo y por qué es causa de infertilidad,
no obstante es frecuente la presencia del factor
hereditario, es decir, en mujeres con familiares
cercanos que padecen endometriosis.
Así, con los antecedentes
familiares y el conocimiento de la sintomatología
de la enfermedad es posible, en numerosos casos, realizar
un diagnóstico temprano y prevenir la infertilidad.
Es importante señalar que en la mayoría
de las mujeres con endometriosis están presentes
síntomas como dolor con la menstruación
cada vez mayor y que en general no cede a tratamientos
habituales, menstruaciones alteradas en cantidad ya
sean abundantes o escasas, infertilidad y dolor durante
las relaciones sexuales.
El diagnóstico sólo
podrá llevarse a cabo mediante la visualización
directa de las lesiones, que en ocasiones son de mínimo
tamaño y únicamente es posible identificarlas
a través de laparoscopia. Este tipo de estudios
se realiza cada vez con más frecuencia y se
diagnostican mayor número de endometriosis
en edad temprana. Es muy importante saber que esta
enfermedad no tiene cura y que los tratamientos van
dirigidos, según las necesidades de cada paciente,
para aliviar el dolor, sobre todo menstrual, evitar
que se incremente y, en caso que se desee, lograr
el embarazo.
Mientras más temprano se
realice el diagnóstico es posible evitar los
daños que la enfermedad provoca en la pelvis
y favorecer el pronóstico para lograr el embarazo.
De esta manera, la infertilidad por endometriosis
puede prevenirse.