En
este grupo se encuentran los problemas del sistema
de regulación hormonal, que son responsables
de aproximadamente 10% de los casos de infertilidad
masculina.
Nuestro encéfalo tiene una importante función
en las hormonas que regulan la producción
de espermatozoides (espermatogénesis). Este
proceso inicia en una parte del mismo llamada hipotálamo,
el cual libera una sustancia conocida como hormona
liberadora de gonadotropinas (GnRH) que estimula
a la hipófisis (glándula maestra que
se encuentra en la base del cerebro) a secretar otras
dos hormonas: la folículo estimulante (FSH)
y la luteinizante (LH), que son las mismas en hombres
y mujeres. En la mujer van a estimular los ovarios
y dan lugar a la ovulación, mientras que en
el varón estimulan los testículos para
producir testosterona y llevar a cabo la producción
de espermios.
Las enfermedades que afectan al
hipotálamo o a la hipófisis en la producción,
mecanismo de regulación y liberación
de estas hormonas resultan en baja producción
de espermatozoides (oligoespermia) o en la no-producción
(azooespermia). A esta condición hormonal
se le conoce como hipogonadismo hipogonadotrópico,
que es una falla gonadal o del testículo por
falta de estímulo hormonal pero que, en general,
tiene buena respuesta y posibilidades de resolver
mediante terapias de suplementación hormonal.
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